Oct 20, 2017

El pasado sangriento de Martha Huatay

La mujer que dirigió Socorro Popular, un organismo militarizado de Sendero Luminoso y fue la causante de decenas de atentados, como el coche bomba en la calle Tarata de Miraflores y el asesinato de María Elena Moyano, ahora está libre tras cumplir su sentencia de 25 años.

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El pasado sangriento de Martha Huatay

Martha Huatay no dijo ni una sola palabra durante el interrogatorio al que fue sometida horas después de su captura, en octubre de 1992. A lo largo de las 52 preguntas que se le hizo, solo respondió la primera y la última para señalar que su abogado personal sería Jorge Cartagena Cárdenas, y luego decir que estaba mal de salud. Después obedeció al pie de la letra una de las reglas de oro del senderismo: guardar silencio.

Sin embargo, ese silencio no le sirvió de mucho porque los detectives del Grupo Especial de Inteligencia (Gein) que lo habían capturados ya le tenían una serie de hechos probados que, a la postre, sirvieron para condenarla a 25 años de prisión.

Huatay era conocida como la camarada “Rosa” o “Zoila” y formaba parte del comité central de Sendero Luminoso. Gran parte de la década del 80 fue visitante asidua de las oficinas de la Dincote, pues se identificada como abogada de los detenidos por terrorismo. De hecho, formaba parte de la sección Abogado Democráticos, grupo que, posteriormente, fue identificado como un organismo de fachada senderista.

La importancia de esta mujer en el entorno cercano a Abimael Guzmán se puede comprobar en las fotografías del velatorio de Augusta La Torre, la número 2 de Sendero Luminoso. Solo la gente más allegada estuvo presente en tales exequias, realizadas en 1988, en un lugar no determinado por la Policía.

En 1991, cuando Yovanka Pardavé fue detenida por el Gein, Huatay asumió la dirección de Socorro Popular, un órgano generado de Sendero Luminoso abocado hasta 1985 a cumplir tareas de asistencia médica, asesoramiento legal y eventualmente de propaganda, pero en 1986 se militarizó de tal manera que fue causante de los mayores crímenes atribuidos al senderismo en Lima.

El atestado 231-Dincote elaborado a raíz de la captura y que sirvió para la sentencia judicial, inculpa a Socorro Popular de una serie de acciones subversivas en Lima y la periferia con numerosas víctimas mortales.

Uno de los senderistas que relató las actividades de Huatay fue Wilmer Hernán Cusipuma Acevedo capturado el 7 de octubre de 1992 por el Gein. Este sujeto, durante su manifestación, confirmó que la cabeza de Socorro Popular era Martha Huatay; el segundo en la línea de mando, José María Castillo Bellido y el tercer Fulgencio Jayo Díaz.

 

Escribe José Arrieta

 

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