Oct 19, 2017

Entrevista concreta a un pintor abstracto

A lo largo de su prolífica vida, Fernando de Szyszlo ofreció decenas de entrevistas. El periodista Manuel Jesús Orbegozo fue uno de los primeros cuando el pintor comenzaba a destacar, allá por la década del 50.

Compartir:
Entrevista concreta a un pintor abstracto

Al pie de una fosilizada vértebra bestial, Szyszlo se sentó esa tarde en uno de los sillones de su atelier. Vestía "blue jeans". Un pantaloncito que me permitía ver a todo lo largo cuán flaco era su figura de pintor. Casi siempre sonriendo, Szyszlo no estuvo un solo momento quieto. Sobre el sillón, metido en el "blue jeans", se movía como una lombriz.

Szyszlo, a quien yo había dejado de ver por un lapso de unos cinco años, lucía esa tarde su aire juvenil de toda la vida. Algo faltaba, sin embargo. Se me vino a la mente un pensamiento en "cha-cha-chá", que él captó inmediatamente.

-               Ah, sí -dijo. Me los hice cortar en Roma.

En efecto, a Szyszlo le faltaba su inmenso, su grueso, su humanísimo bigote.


Su exposición

El día que Fernando de Szyszlo inauguró su exposición en el Instituto de Arte Contemporáneo yo fui con ganas de entrevistarlo. No pude. Tres días después, fui nuevamente a buscarlo, pero tampoco lo encontré.

Tuve en cambio la oportunidad de observar una muestra en compañía de Ricardo Espinoza, a quien encontré como a la flauta de la fábula.

Ambos nos pusimos a repasar la obra. Cuadro por cuadro. A cada uno le hacíamos comentarios. En el 19° Espinoza hizo una broma:

-Pájaro parece -dijo. Y aclaró: -Lástima que del pájaro solo se vea el pico.

Y así por el estilo. Desgraciadamente, a Espinoza tuve que largarlo porque se pasó de bromista. Al salir, hasta a mí me dio en las narices. Me gritó:

-Usted también es bien sonsazo.

Y se puso a vender sus periódicos. Espinoza es canillita y tiene ocho años.

Momentos más tarde, Szyszlo me aclaró esta situación que los suspicaces pueden creerla como tomadura de pelo. "Ah, dos cosas -dijo Szyszlo- echo la culpa que en el Perú no se entienda lo abstracto: el bajo nivel cultural y a mi pintura".

Cuando Szyszlo hizo esta declaración pensé que iba a cambiar de expresión. Que su alegría iba a tornarse en disgusto… Pero no. Más bien, raspándole los dientes, soltó esta expresión:

-Vallejo también fue incomprendido.


¿Por qué pinta?

Es una afirmación corriente aquello de que Szyszlo es uno de los más honestos pintores que hay en el Perú. Y no se equivocan. Szyszlo es honesto. Nadie sabe en realidad si nos quiere meter gato por pintura; pero como lo hace tan honestamente convencido de que está en la · verdad Szyszlo es honesto. Y dan ganas de conversar con él. Szyszlo no es ameno porque habla como pintor, es decir, que no se le entiende, pero a pesar de eso es muy interesante.

Cuando Szyszlo se prestó al reportaje comenzamos así. Con este diálogo:

-               Usted, ¿por qué pinta abstracto?

-               Porque creo. . . ¿cómo decir ...? que esa es una manera de poner a mi alcance… ¿cómo decir? de mi mano, mi sentir.

-               ¿Y por qué no al alcance de mi sentir, Szyszlo?

-               Porque aquí hay un asunto de prejuicio. A lo mejor lo más profundo mío le llega a usted y a todo el mundo.

-               Lo que a mí y a todo el mundo nos llega es, por ejemplo, un mural mexicano.

-               -Bueno -contestó él-, lo que les llega es el tema.

-               ¿Quiere decir que el tema es valioso en la pintura?

-               No -protestó Szyszlo-, el tema es valioso en política, pero no en arte. Y, agregó: un manifiesto político es más efectivo que un poema de Vallejo.

-               Que el poema "Masa", ¿por ejemplo?

Szyszlo se puso en pie. Se paseó hablando casi consigo mismo. "Quiero decirle…, es increíble". "Quiero decirle… con los elementos de lo abstracto no puede expresarse más ... " Mencionó la Quinta Sinfonía de Beethoven para afirmar que nadie sabe qué quiere decir la Sinfonía, pero que es inefable para cualquiera.


Entrevista abstracta

-               El artista es el testimonio más importante de la grandeza del hombre- dijo Szyszlo cuando le pedí que situara al artista desempeñando su papel en nuestra época. Y agregó: -EI único deber de un pintor es ser buen pintor.

-                ¿Tiene el artista algún compromiso con el hombre de su época?

-               Todos tenemos una manera de estar comprometidos.

-               Usted, por ejemplo, ¿está comprometido, digamos, con… el Partido Restaurador?

-               No estoy comprometido con nadie, porque yo no soy político y, además, soy moral.

-               Pero, por ejemplo, ¿a usted no le horroriza el gamonalismo?

-               Sí, me horroriza.

-               ¿Cómo expresaría usted artísticamente ese horror, entonces?

-               No me sería posible. Para expresar ese horror están los jefes sindicales- me dijo.

"Una lástima", suspiré para mis adentros. Una lástima oírle decir luego a Szyszlo que, para él, el mejoramiento social no va a resolver nada.

-               En París he pasado situaciones muy duras, pero el hambre material no existe.

-               ¡Caray!

Súbitamente, Szyszlo dio un grito. Se levantó y se dirigió a la vitrina. Su gato se le iba a ir cuatro pisos abajo:

-               Me gustan mucho los animales, especialmente a los gatos- dijo Szyszlo mimando al que iba a protagonizar un hecho policial.  Yo me acordé de la carta que un niño pobre puso en el buzón de Papá Noel, en "La Crónica", donde decía: "Señor Papá Noel: te pido un gatito de juguete que me regales".

-               Y el arte, ¿es social, Szyszlo?- le pregunté en seguida.

-               Para un artista, para un individuo en general, servir a los demás es mejorar uno mismo y desde este punto es social- dijo Szyszlo. No sé por qué, agregó: - La verdad tiene derecho a imponerse a costa de la vida de los demás.

Después le pregunté si creía que la pintura realista es social. El pintor, se movió en su sillón. (Szyszlo demoraba mucho para concretar sus respuestas. No podía esperarse menos si él es abstracto). Dijo:

-               Aquí hay una confusión del término 'realismo’. Filosóficamente, realismo es una cosa diferente a lo que se propugna en pintura. En pintura, el realismo es la forma y el color. Nada más perjudicial que el no saber que entre pintura figurativa y pintura abstracta no hay diferencias.

"¡Qué barbaridad!", exclamé para adentro. Todo me pareció un absurdo. Le discutí, pero Szyszlo terminó diciéndome que la cosa es política.

-               Ahí hay dos cosas- dijo, indudablemente no refiriéndose a mí. -0 usted es marxista o no; éstas son las dos concepciones del mundo; lo materialista y lo no materialista.

-               ¿Y usted a cuál de las dos pertenece?- le pregunté de reojo.

Szyszlo se quedó entre la espada y la pared.

 

¿Abstractos al “duco”?

Se ofreció hablar de Picasso y Breque. Manifestó que Picasso no le gusta desde que se ha vuelto "staliniano". Casi se pregunta qué era eso, pero hubiera sido una tontería. Más bien, le inquirí sobre la razón por la que un genio como es el autor de "Guernica" estuviera volviendo por sus fueros realistas.

-Es difícil decir- contestó el pintor.

También se ofreció hablar de la técnica de los "abstractos". Dijo que los "abstractos" estaban divididos en "geométricos" y en "no geométricos". (Yo casi digo: "al duco y a la pintura"). Señaló a Rodríguez Larraín y Piqueras y dijo que ellos creen que dentro de las formas "puras" geométricas puede venirles la expresión.

-               ¿Usted también cree en eso, Szyszlo?

-               No, yo no creo- contestó.  Quienes creen son ellos.

(Se me vino a la cabeza otro término: La evasión)

-               Ustedes, ¿por qué son unos "evadidos"?

-               Nosotros no -protestó. Los evadidos son los realistas; porque el realismo es la evasión de los problemas mismos de la pintura.

No supe qué hacer.

 

Escribe: Manuel Jesús Orbegozo

 

(Publicado por la revista Cultura Peruana N° 90, año 1958. El autor de la entrevista falleció el 12 de octubre de 2012)

 

< Texto completo en la edición impresa >

Articulos relacionados