Oct 11, 2017

Catalana pone en jaque a España

España a un paso de la fractura. Cataluña avanza hacia una independencia tras un ilegal referéndum que se legitimó por el uso de la fuerza, mientras el jefe del gobierno español permanecía en un ostracismo de antología.

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Catalana pone en jaque a España

España se fractura y el mundo ve con asombro que esto suceda. Las imágenes de catalanes – españoles todavía– golpeados por la Guardia Nacional han conmovido al mundo y pocos saben aún cómo se llegó a esta crispación.

Se trata de la peor crisis política y social que vive el país ibérico desde el estallido de la guerra civil en 1936. Como en aquellos años, se vuelven a pelear hermanos, a dividir bandos: español-catalán, monárquico-republicano, unionista-nacionalista.

¿Existen las posibilidades de una guerra interna? Nadie habla de eso y nadie lo quiere, pero las terribles imágenes de policías golpeando a hombres con los brazos en alto, arrastrando mujeres, empujando a ancianos sobrepasaron el límite de lo permisible.

La historia dice que Franco unió al país con represión, reduciendo a su mínima expresión cualquier signo de nacionalismo que no sea español –vasco, catalán, gallego- y que la democracia falló al no curar esas viejas heridas.

La dictadura nunca concibió a España como un país plurinacional, cuyas diferencias culturales y sociales podían sumar en vez de restar al proyecto de Estado-Nación. En lugar de ello utilizó todas las herramientas legales para reprimir a las minorías, imponiendo el poder de Madrid y obligando el uso del castellano.

Con la llegada de la democracia a fines de los setenta se intentó cambiar esta situación, pero lo que demuestra la crisis catalana es que no se hizo lo suficiente.

Cataluña ha pasado a convertirse en una provincia rebelde, insurrecta, que ha sorprendido a todo el país. Como dicen en las calles de Madrid: “De los vascos podía esperarse, pero no de los catalanes”.

En una reciente entrevista, el escritor Mario Vargas Llosa, quien vivió cinco años en Barcelona en la década de los 70, aseguró que en aquellos tiempos “nunca conoció a un nacionalista”. “El nacionalismo existía pero en la mente de los más viejos, un grupo muy reducido y exótico”, manifestó.

¿Quién es el responsable, entonces, de semejante catástrofe? Podríamos decir que es el encuentro de varios factores.


Escribe Sergio Paz Murga

< Texto completo en la edición impresa >

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