Oct 04, 2017

Lava Jato llegó hasta la UP

Otra tarea para el Ministerio Público. Dos especialistas de la Universidad del Pacífico elaboraron un estudio que inflaba los beneficios de la Interoceánica para el Perú. ¿Quién financió la investigación? Nada menos que la empresa Odebrecht.

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Lava Jato llegó hasta la UP

Piezas vitales de su red de influencia, los tentáculos de Odebrecht se extendieron hasta en las instituciones menos pensadas en su objetivo de concretar sus corrompidas operaciones. La empresa brasileña, en su afán de blanquear su participación en la construcción de la Carretera Interoceánica sur, comprometió a la Universidad del Pacífico en el proyecto que hasta el momento solo ha generado un impacto negativo.

Entre febrero y junio del 2006, Odebrecht financió un estudio realizado por los especialistas José Luis Bonifaz y Roberto Urrunaga, investigadores del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP), sobre los supuestos beneficios económicos de la Carretera Interoceánica. En dicho análisis, efectuado con el apoyo de la economista Carmen Astorne, se pronosticó sin éxito que el efecto global de la vía sería similar al de Las Bambas.

 

Polémica rentabilidad

En la investigación, que fue publicada en enero del 2008 con el aval del CIUP, Urrunaga y Bonifaz enunciaron que la construcción de la carretera incrementaría las potencialidades de desarrollo de los diferentes sectores de la economía peruana y generaría una mayor producción en cada uno de ellos. Sin embargo, más de nueve años después, el pronóstico de los expertos, que aún laboran en la Universidad del Pacífico, no pasa de ser una meta engañosa. ¿Qué los indujo a esa conclusión?

Los especialistas predijeron que una gran utilidad de la autopista, que demandó una inversión de 4,141 millones de dólares según la Contraloría General, iba a ser el tránsito generado que, desde su punto de vista, se elevaría hasta alcanzar niveles importantes tanto en el transporte de pasajeros, debido al turismo, como en el de carga, gracias al comercio de productos agrícolas y cemento hacia los estados brasileños de Acre, Rondonia y Mato Grosso.

En la actualidad, la predicción de Bonifaz y Urrunaga se hace añicos contra las cifras que maneja el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositran) sobre el tramo de la carretera que conecta a Perú con Brasil. Conforme a las estadísticas del organismo, en esa vía, denominada tramo tres, circularon en junio de este año apenas 52,988 vehículos ligeros y 15,447 vehículos pesados.

Sobre la llegada de visitantes provenientes de Brasil, el estudio, divulgado por el Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico en formato libro en junio del 2008, señaló que la disminución de los costos de boletos terrestres o de los tiempos de viaje haría viable que nuevos turistas brasileños visiten al Perú, principalmente de los estados de Acre, Rondonia, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Amazonas y Sao Paulo.

 

Escribe Johan Pérez

 
< Texto completo en la edición impresa >

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