Sep 13, 2017

La clave es la fortaleza mental

Desconocido por muchos, amado por la selección peruana de fútbol. El psicólogo Argentino, Marcelo Márquez viene haciendo un trabajo excepcional, logrando mejorar la conducta y venciendo el miedo escénico que aquejaba al grupo de Garecca.

Compartir:
La clave es la fortaleza mental

Desconocido para el común de los peruanos, el argentino Marcelo Héctor Márquez es una pieza vital del engranaje técnico que ha posicionado a la selección peruana a un paso del Mundial de Rusia 2018. Aunque invisible al ojo del hincha, su trabajo, en el adiestramiento del aspecto psicológico de la escuadra dirigida por Ricardo Gareca, solo despierta admiración. De su mano, la blanquirroja ya no es más un equipo sin personalidad, descontrolado y sin fortaleza anímica.

Licenciado en psicología por la Universidad Nacional de Rosario, ha logrado que el equipo peruano afronte las clasificatorias sudamericanas con una mentalidad distinta a la que nos tenía acostumbrados en los últimos procesos.

Desde su incorporación al grupo de Gareca, producida antes de la Copa América Chile 2015, y gracias a sus consejos y charlas grupales e individuales, los seleccionados han demostrado una actitud capaz de darle vuelta a cualquier situación adversa.

 

Filosofía Márquez

Alberto Rodríguez, Aldo Corzo, Pedro Gallese, Renato Tapia, Edison Flores y, sobre todo, Paolo Guerrero y Christian Cueva se han nutrido con los conocimientos de este experto que cuenta con una vasta experiencia en el mundo de los deportes.

Los casos de Guerrero y Cueva, a quienes suele entregar recortes de diarios, son los más emblemáticos. Con su apoyo, ambos se alzaron como los líderes de un plantel que dejó los últimos puestos para pelear por un cupo mundialista.

La labor de Marcelo Márquez complementa los entrenamientos físicos, tácticos y técnicos del equipo peruano. Lejos de la atención de la opinión pública es el responsable directo de la renovada motivación que transmiten los integrantes de la bicolor.

Su filosofía profesional, que tiene como axioma que la parte mental de un futbolista se puede potenciar, está impregnada en cada uno de los muchachos que conforman la actual selección.

Márquez, quien es muy meticuloso con las estrategias personales y colectivas de motivación que imparte, ha logrado reforzar las fortalezas del grupo que en Quito se elevó a los puestos de vanguardia.

Sus recomendaciones y sugerencias, enfocadas en modificar conductas que evitaban ver la mejor versión futbolística de Perú, permitieron que se dejara en el olvido los malos comportamientos y los miedos escénicos que gobernaron anteriores procesos.

Desde la Federación Peruana de Fútbol se afirma que la huella personal de este hombre de cabellos canos y pinta de viejo sabio, quien comparte su tiempo entre las ciudades de Lima y Rosario, se marcó desde su arribo a suelo peruano.

El tercer puesto en el torneo continental realizado en territorio chileno, la conducta más profesional de los jugadores, dentro y fuera de las canchas, y una serie de capacitaciones para los dirigentes son el legado palpable de su aporte.

 

Profesional reconocido

Ligado al fútbol profesional argentino desde 1992, cuando se integró al club Atlético Rosario Central, el psicólogo Márquez es también profesor de educación física y tiene una amplia hoja de vida gracias a la cual es considerado un personaje relevante del balompié de su país. Magister en psicología aplicada al deporte por la Universidad de Buenos Aires, en su paso por el elenco rosarino donde permaneció hasta el 2003, laboró codo a codo con los entrenadores Edgardo Bauza y Juan Antonio Pizzi.

Escribe Johan Pérez

< Texto completo en la edición impresa >
Etiquetas:

Articulos relacionados