Jun 05, 2017

El perro muerto a Cofide

Surge un nuevo escándalo en torno al caso Lava Javo en el Perú. Cofide, el organismo financiero estatal, le prestó 1100 millones de soles a Odebrecht y GyM en pleno proceso de investigación. ¿Quién dio la orden para aprobar esos préstamos?

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El perro muerto a Cofide

El 19 de junio del 2014, Marcelo Odebrecht era puesto en un presidio de Curitiba. Y mientras en varios países del mundo se encendían alarmas por la red de corrupción que manejaba a través de su constructora en el Perú, contra todos los pronósticos, Cofide le aprobaba un millonario préstamo para que financie el cuestionado Gasoducto Sur Peruano (GSP). 

En medio de las pesquisas sobre la concesión de este proyecto, han saltado elementos que sindican a Nadine Heredia de haber coordinado el préstamo con Jorge Barata, el hombre que manejaba las coimas de Odebrecht en el Perú y que reveló haber entregado USD 3 millones para subvencionar la campaña presidencial de Ollanta Humala.

Solo entre Odebrecht y GyM, la Corporación Financiera de Desarrollo (COFIDE) acumula una deuda de USD 334 millones, un promedio de S/ 1100 millones al tipo de cambio. A la primera se le entregó USD 247 millones, mientras que a su socia USD 87 millones. El 65 % de ambos préstamos obedece al proyecto sobre el gasoducto.

El megaproyecto lo dejó firmado el segundo gobierno de Alan García por un precio de USD 1320 millones. Llegó el gobierno de Ollanta Humala y lo mandó al tacho, haciendo otro contrato que llegó a la astronómica cifra de USD 7328 millones. Sí, como para contarse con los dedos, mil millones multiplicados por seis. 

El dinero prestado no ha regresado a la esfera de la banca de “segundo piso”. Y el peligro de que no se les pague es enorme. Por ello, quedar en la “insolvencia” es una posibilidad que no se atrevió a descartar Pedro Grados Smith, presidente de Cofide, ante la Comisión de Economía del Parlamento.

 

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