Oct 10, 2017

Valor compartido y prevención de conflictos

La columna David Montoya

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Es siempre una comparación poco grata, pero es la realidad. Chile, con el gobierno de Bachelet, está dando pasos firmes hacia la prevención de los conflictos alrededor de la industria minera  a partir de la experiencia público-privada denominada Valor Minero. Es una experiencia que inició su recorrido el año 2013 con trece líderes de diversas experiencias, entre los que destacaban Ricardo Lagos (expresidente de Chile) y Álvaro García (exministro de Economía de Chile) y que produce el documento: “Minería y Desarrollo Sostenible de Chile, Hacia una Visión Compartida”.

Este grupo de trabajo se propuso construir una visión sobre su minería, que sea compartida por todos los actores interesados y que promueva en forma más efectiva el desarrollo sostenible. La visión que acordaron fue: “Proponemos que la industria minera en Chile se convierta en un ejemplo a nivel internacional y en un orgullo nacional, por su aporte al crecimiento económico sostenible, por su contribución a un desarrollo con mayor equidad social y solidaridad regional e inter‐generacional del país y de sus regiones mineras. Proponemos una minería virtuosa, inclusiva y sostenible”.

El año 2014 se crea la Comisión Minería y Desarrollo de Chile, como un espacio público-privado dedicada a construir una visión compartida de la minería, buscando transformar los desafíos en un círculo virtuoso de crecimiento y desarrollo. Estableciendo prioridades estratégicas consensuadas en una hoja de ruta para el sector minero en los próximos quince años.

En diciembre de 2014 está Comisión le presenta un informe con 10 prioridades estratégicas a la presidente Bachelet y estableciendo como Visión: “Minería virtuosa, incluyente y sostenible para mejorar la calidad de vida de las generaciones actuales y futuras”.

A partir de ese momento, la presidenta de Chile asume esta Visión de la Minería en Chile como un compromiso y una política prioritaria de su gobierno que empieza a implementarse a partir del año 2015 y el primer mandato es la creación de Valor Minero que formaliza la Alianza público-privada para una minería VIS –virtuosa, inclusiva y sostenible– como plataforma de desarrollo.

En Valor Minero participan los ministros de Economía, Minería y Ambiente de Chile, las empresas privadas y el gremio empresarial minero, los trabajadores y la academia y como parte de su estrategia principal están decididos a institucionalizar un diálogo territorial que ordene la relación entre las empresas extractivas, las comunidades y el gobierno local en torno a grandes proyectos de inversión, y que esta institucionalidad permita hacer de las inversiones, plataformas de valor compartido para el desarrollo de los territorios y sus habitantes.

La propuesta de Michael Porter de Valor Compartido no tiene que ver con “compartir” el valor ya creado por las empresas bajo alguna forma de redistribución, sino en expandir a los demás actores del entorno social la torta del valor económico y social. Es un enfoque que busca reconectar el éxito empresarial y el progreso de la sociedad, y es un paso adelante de propuestas tradicionales de responsabilidad social.

En el Perú iniciamos un proceso parecido el 2015 y el 2016 desde la Presidencia del Consejo de Ministros, el PNUD y seis de las principales empresas mineras que tenían un buen relacionamiento territorial en las zonas y comunidades donde operaban sus proyectos extractivos mineros. Y entre funcionarios, vicepresidentes y gerentes de estas empresas más el PNUD se constituyó un Grupo Impulsor que proponga una visión de la minería para el Perú.

En ese propósito se convocó al profesor David Brereton, de la Universidad de Queensland, de Australia con el cual se trabajó una propuesta de Visión de la Minería para el Perú al año 2030: “Perú es el país minero líder en la región latinoamericana con una industria minera dinámica, innovadora y sostenible que es competitiva a nivel  internacional, cuenta con un fuerte apoyo social, respeta los derechos humanos y opera de manera ética conforme a las normas de desempeño ambiental y social reconocidas local y globalmente”.

Las empresas participantes no pueden hacer pública su presentación si la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo hace suya la propuesta o la incorpora en sus prioridades. Desde el segundo semestre de 2016, este gremio sigue evaluando esta propuesta. Y por el lado del Gobierno, Fernando Zavala lo incorporó en su discurso de investidura del año 2016: “se  incentivará  a que  las  compañías  mineras  vayan evolucionando  al  paradigma  del  Valor  Compartido”, pero de allí no se dieron pasos firmes en esa línea.

Evidentes diferencias institucionales entre uno y otro país para la prevención de los conflictos y la elaboración de una visión de la minería que busca alcanzar estrategias territoriales de desarrollo sostenible y de diálogo, y donde las empresas incorporan en su quehacer los contenidos del valor compartido. Esta es una garantía para poder establecer gobernanza territorial en zonas con presencia de industria extractiva.