Sep 05, 2017

La prevención de conflictos y la cuadratura del círculo

La columna de David Montoya

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Lo acontecido con la huelga magisterial y los eternos conflictos alrededor de proyectos extractivos que se apagan y reviven, más pronto que tarde, han vuelto a sacar a la luz los problemas que tiene el Gobierno y la administración pública sectorializada para dar una respuesta sistémica a los conflictos sociales que, como sabemos, es multidimensional y compleja.

Incluso, versiones no oficiales, señalan que en el Viceministerio de Gobernanza Territorial de la PCM parece haberse instalado la idea o la necesidad de promover una ley o norma legal que posibilite la solución de estos problemas. De este modo, se retomaría una propuesta que se encuentra presente en el PCM desde el año 2012, por lo menos.

Además, como es sabido, en el plan de gobierno y en su campaña electoral, PPK ofreció crear el Sistema Nacional de Prevención y Solución Pacífica de Conflictos Sociales. En mayo del 2016, incluso suscribió un compromiso público en relación con la prevención y solución pacífica de los conflictos sociales que pasaba por la creación de esta instancia y, además, la adopción de una estrategia nacional.

Esta propuesta se planteó por primera vez en el año 2013 en la Oficina Nacional de Diálogo de la PCM con Vladimiro Huaroc, pero fue observada por el Ministerio de Energía y Minas. Huaroc, quien gozó de un férreo apoyo político de parte del premier Juan Jiménez, se dio cuenta de que a pesar de ello, el sectorialismo de los ministerios no permitía que pudiesen rendir cuenta sobre el estado de los compromisos de las mesas de diálogo. Eso solo sería posible si se establece un sistema con un organismo rector.

El 2015, en la conducción de la ONDS, me tocó volver a impulsar el tema. Se preparó una propuesta legislativa, para la cual se tomó como base la iniciativa anterior, con nuevos agregados y precisiones de los sectores. Asimismo, a través de USAID se logró hacer la consulta a los sectores, pasó a la Comisión de Coordinación Viceministerial y de allí a la Secretaría del Consejo de Ministros para que se agende. Ese fue el último paso conocido en la PCM.

Como se sabe, el sector público cuenta con 14 oficinas o áreas de conflictos e igual número de ministerios, incluida la PCM. Cada sector mantiene diferencias entre sí a partir de su especialización, a pesar de que los conflictos son multidimensionales. Este sistema debería articular territorialmente a todos los Gobiernos regionales y locales, así como intersectorialmente a todos los ministerios para adelantarse en la prevención.

Sigo insistiendo en que el actual Viceministerio de Gobernanza Territorial, tal cual está diseñado, es un combo muy potente para poder atender la conflictividad social y, sobre todo, para su prevención, en el sentido de poder contar con una unidad de cumplimiento de compromisos y otra referida a la prevención de los conflictos, el punto más débil de toda la cadena de la gestión social.

Este Viceministerio cuenta, además del área de conflictos, con la Secretaría de Descentralización, a través de la cual establece vínculos con los Gobiernos regionales, y con la Demarcación y Organización Territorial para ver temas limítrofes. Como se ve, son áreas vinculadas al desarrollo territorial sustentable de donde suele aparecer la mayoría de las demandas en los conflictos sociales.

Los actuales conductores de los conflictos en la PCM y su “nuevo enfoque” deben haber caído en la cuenta de un lugar común existente en el sector público: “Solo se puede hacer aquello que la ley manda”. En cambio, el sector privado es donde se puede hacer de todo, menos lo que a ley prohíbe. Por eso, requieren de arreglos institucionales de carácter político que posibiliten la existencia de un sistema y un mandato y rectoría en la PCM con jerarquía frente a los sectores.

Los ministerios se crean por leyes orgánicas y las oficinas de conflictos funcionan en base a esas leyes. Por lo tanto, su rendición de cuentas y prioridades es principalmente al sector, y no necesariamente al espacio coordinador y articulador por naturaleza que es la PCM.

La propuesta del Sistema de Conflictos ya tiene cinco años como posibilidad, pero no es la única propuesta en el lado oficial. En diciembre del 2016, el congresista Gino Costa presenta el proyecto de ley n.° 744, cuyo objetivo fue la creación del Sistema Nacional de Prevención y Solución Pacífica de Conflictos Sociales, con clara influencia del Ministerio del Interior.

En esta propuesta, el Sistema lo conduce el presidente del Consejo de Ministros con una Comisión Nacional integrada por los ministros del Interior, Energía y Minas y Ambiente. La oficina de conflictos de la PCM es la Secretaría Técnica.

El Viceministerio de Gobernanza Territorial llega a ser un organismo sin dientes (mandato) respecto de los otros, como lo fue antes la ONDS y las oficinas de conflictos anteriores de la PCM. De no producirse cambios sustanciales e institucionales en esta materia, seguiremos reclamando por la carencia en prevención de los conflictos, in sécula seculórum.