Ago 13, 2017

From a “Pamphlet” to a luxury president (De un “pasquín”a un presidente de lujo)

La Columna de Víctor Tipe Sanchez

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En una entrevista concedida a una revista local, el presidente Kuczynski denostó al semanario Sucesos. Ha utilizado adjetivos como “pasquín”, “vendidos” y “de última” para referirse a quienes laboramos en este medio. PPK, sin duda, perdió el control. Se picó al punto de la afrenta. 

¿Por qué se picó? Porque Sucesos publicó la información de que iría a Estados Unidos después de Fiestas Patrias a hacerse un chequeo médico y que tomaría unos días de vacaciones. Eso fue suficiente para que el jefe de Estado nos mandara semejante andanada de calificativos.

Callados no podemos quedarnos ante esa ofensa, sobre todo si viene del propio presidente de la República.

En este “pasquín”, señor presidente, colaboran periodistas prestigiosos con más de treinta años de ejercicio profesional. Aquí trabajan reconocidos hombres de prensa que han escrito en los principales diarios del Perú y que obtuvieron premios hasta internacionales por su trabajo, sépalo usted. Tal vez sean modestos y no estén rodeados de las impresionantes aureolas mediáticas, pero son profesionales que merecen respeto y consideración. A todos ellos está denigrando desde su altísima y privilegiada posición de jefe de Estado.

Usted ha lanzado otra especie de calumnia abominable. Ha dicho que somos “vendidos”. ¿A quién nos hemos vendido? ¿Cree que los periodistas independientes no pueden formar una empresa y lanzar un medio de comunicación? ¿Quién nos ha comprado? Dígalo con todas sus letras. Lo desafiamos a que pruebe semejante acusación. Tal vez usted conozca y esté habituado a tratar con medios de comunicación que se venden. Con nosotros se equivocó de canto a canto. Tenga bien claro, que no somos objetos de compra y venta, sino profesionales honestos que viven del trabajo honrado. Con ese calificativo irresponsable está faltando el respeto, incluso, a la alta investidura de presidente de la República que ostenta.

 

   Aquí trabajan reconocidos hombres de prensa que han escrito en los principales diarios del Perú y que obtuvieron premios hasta internacionales por su trabajo, sépalo usted.

 

Mida sus palabras e infórmese bien sobre quiénes somos nosotros.Y puede mandar averiguar en la Sunat. Pagamos nuestros impuestos con puntualidad. Otra pista: no nos hallará en esos cocteles y recepciones donde acostumbra relacionarse con gente que se arroga la condición de periodista. 

Ha dicho, también, que somos lo “último”. ¿Es consciente del significado de lo que ha afirmado? Está atentando contra la mismísima dignidad del ser humano. Supongo que en su exclusiva y sanisidrina escala de valores, las personas se dividen en clases: los que están primero, segundo, tercero, etc. Y los trabajadores de Sucesos somos lo último en el escalafón imaginario que maneja. Aquí, en nuestra redacción existen personas que incluso votaron por usted. Vaya decepción, por la propia gestión presidencial y por sus palabras. Para usted somos lo último.  Eso se llama discriminación, así de simple.

¿Nos agravia porque somos un medio pequeño y relativamente nuevo? Se equivoca, señor presidente. Tenemos dignidad, honor y sabemos defendernos, incluso ante el avasallante poder político. A nosotros no nos atemorizan esas palabras o la campaña de desprestigio que, según ya sabemos, están iniciando para acallarnos.  

En Sucesos no solemos insultar. Podremos discrepar, incluso, con cierta dureza, pero no lanzamos diatribas. Hemos guardado las formas, como mandan los cánones de la ética periodística y las normas democráticas. Y así nos mantendremos. Porque desde el primer número tenemos valores y principios claros: la verdad, la ética, la familia.

Queremos creer que se trata de un exabrupto, pero hay ciertos antecedentes suyos que hacen temer que sufre de intolerancia frente a la prensa no ayayera. Está allí el caso de Tacna en enero del 2011 y el de Puno en febrero del 2016. Lo lamentamos, de verdad.

Sucesos no pretende desestabilizar el régimen, ni está contra su gobierno. Ese no es el objetivo. Solo cumple el rol de fiscalización que compete a la prensa y eso no debería molestarle porque está en la misma sustancia del sistema democrático.

Sobre todo, señor presidente, hay que recordar que respetos guardan respetos.

 

El director